Edificacion agroindustrial

establecimientos ganaderos

Cuando se aborda el estudio encaminado a la creación de instalaciones

industriales en general y las agroindustriales en particular debe considerarse

que se tratan de actividades destinadas a acoger una cierta actividad que esta

compuesta de un conjunto de operaciones basicas encaminadas a realizar una

determinada transformación o procesamiento de una serie de materias primas

para obtener unos productos finales.

Con caracter general toda actividad industrial puede dividirse en las siguientes

etapas:

  • Almacenamiento, control y expedición de producto elaborado.
  • Almacenamiento, control y expedición de subproductos.
  • Control y tratamiento de residuos.

Esta concepción de la actividad agroindustrial exige el análisis de las

condiciones de una parcela en su conjunto de la que los edificios son solo una

de las variables a resolver, puesto que es frecuente que algunas de las

operaciones básicas deban realizarse en el exterior de los edificios (recepción

materias primas, almacenamiento y tratamiento de subproductos…).

Los condicionantes impuestos por estas exigencias obligan a considerar la

parcela como la primera unidad de análisis, de forma que la primera elección a

la hora de proyectar una actividad agroindustrial alude a la parcela, a la que,

con caracter general se le deben exigir las siguientes características:

  • Comunicación y accesos.
  • Situación estratégica en cuanto a materias primas y productos.
  • Infraestrusturas y servicios.
  • Compatibilidad urbanística.
  • Mediante la distribución en planta se hace referencia a las técnicas

organizadas de distribución de las actividades de una industria de forma que se

asegure un óptimo funcionamiento de los ciclos y actividades.

La distribución en planta es un proyecto a largo plazo que implica la ordenación

por una parte de los espacios necesarios para movimiento de material,

almacenamiento, trabajadores indirectos, otras actividades y servicios; y por

otra parte, de los equipos de trabajo y personal de taller.

La necesidad e realizar una buena distribución en planta queda puesta de

manifiesto en el elevado coste que representa el manejo de materiales

respecto al coste total de fabricación (entre un 30 y un 75%) y en el carácter de

futuro que tiene todo proyecto.

En toda industria son necesarias una serie de áreas fundamentales: recepción

de materias primas, zonas de movimiento de materias primas, almacenamiento

de éstas, almacenamiento intermedio durante el proceso, maquinaria de

proceso e instalaciones auxiliares (almacenamiento de productos terminados y

de subproductos…). Todas estas areas han de ser perfectamente integradas

mediante la distribución en planta, coordinando también los distintos factores

de una industria: hombre, matereiales, maquinaria, factor movimiento, factor

espera de materia prima entre dos fases del proceso, factor servicio: agua, luz,

factor edificio y factor cambio: versatilidad y adaptación a situaciones futuras.

Lo anteriormente expuesto es uno de los objetivos de la distribución en planta,

pero no el único. También debe conseguirse el mínimo movimiento del

material, la ausencia de cruces en la circulación del trabajo a través de la

planta, el empleo efectivo del espacio etc.

De estos objetivos básicos surgen los principios básicos que rigen la

distribución en planta:

  • Principio de la integración de conjunto.
  • Principio de la mínima distancia recorrida.
  • Principio de la circulación o flujo de materiales.
  • Principio del espacio cúbico.
  • Principio de la satisfacción y de la seguridad.
  • Principio de la flexibilidad

Diseño de caminos rurales

Los caminos rurales difieren del resto de vías de circulación clásicas por las

razones inherentes a la propia actividad agrícola a la que deberan dar servicio,

en la mayoría de las ocasiones: deben diseñarse las vias de comunicación

para ambientes agresivos con cargas elevadas derivadas del tipo de tráfico

(mayoritariamente pesado), deben resolverse con inversiones pequeñas en

comparación con otro tipo de infraestructuras viarias, las limitaciones

geométricas en planta y alzado son muy limitantes…

Entre las consideraciones previas a la hora de proyectar un camino agrícola

deben analizarse las características de servicio que deben garantizarse. Las

mas relevantes son las que se proponen en los apartados siguientes.

La circulación.

Debe estudiarse la circulación en general tanto la intensidad de la misma como

sus características. La intensidad de tráfico se estudia mediante la denominada

Intensidad Media Diaria (IMD) que representa la intensidad de vehículos que

circulan por un determinado tramo viario a lo largo de 24 horas. Este valor de

IMD se emplea para el dimensionamiento de la capacidad de la via.

Existen distintos tipos de métodos encaminados a la determinación de la IMD.

En el caso de vias existentes la IMD se determina mediante aforors directos.

En el caso de que no existan carreteras previas deberá recurrirse a métodos de

cálculo basados en estudios empíricos que permitan determinar la cantidad de

movimiento que se generará entre distintas zonas y que deberán canalizarse

mediante la vía prevista.

En relación a esto, los métodos más frecuentemente empleados són los

siguientes:

Métodos gravitacionales: este modelo asume que el flujo de

movimientos entre dos zonas i, j, denominado Nij, es directamente

proporcional a la generación de tráfico en la zona de origen i y a la de

atracción que ejerce la zona de destino j, e inversamente proporcional al

coste de desplazamiento entre las dos zonas.

Método de Heras: específico para el diseño de vías rurales tiene en

cuenta para el cálculo de la IMD la producción anual bruta de cada zona

a la que se pretende dar servicio, la superficie total servida, el número

de explotaciones diferentes servidas y un coeficiente de ajuste que

depende del tipo de camino (camino terminal en fondo de saco que no

enlaza con otros caminos, caminos que enlazan otros dos entre si,

caminos que enlazan con un núcleo de población).

El valor de la IMD (en concreto de la IMD de vehículos pesados) permite

clasificar los tipos de tráfico, variable que se empleará posteriormente para el

diseño del camino.

El tipo de categoría de tráfico viene definido en la Norma de Firmes (Orden

FOM/3460/2003, de 28 de noviembre, por la que se aprueba la norma 6.1-IC

<<Secciones de firme>>, de la instrucción de Carreteras).

Los vehículos.

El análisis de las características de los vehículos a los que se pretende dar

servicio influye en múltiples decisiones de deiseño de los caminos: afecta a la

definición en planta, a la definición del camino en alzado, a los espesores y

características de los materiales del firme, tratamiento de explanación…

En condiciones normales el diseño de los caminos se realiza en función de los

vehículos más limitantes desde todos los puntos de vista anteriores y que son

pesados (más de tres toneladas).

La velocidad de proyecto.

Es un factor limitante del proyecto y de ella depende las especificaciones

geométricas. El concepto de velocidad de proyecto permite definir las

características mínimas del trazado de un tramo en las mismas condiciones

que la velocidad especiífica define al de uno de los elementos que lo

componen. La velocidad de proyecto se identifica con la mínima velocidad

específica de los elementos que forman el tramo.

Cuanto mayor sea la velocidad de proyecto de un tramo de carretera, mayores

serán las dimensiones de sus elementos y menores sus grados de curvaturas e

inclinaciones; por tanto, a poco accidentado que sea el relieve del terreno en el

que se inserte el trazado, mayor será el coste de las explanaciones y obras

singulares necesarias.

Por consiguiente, donde las circunstancias dejen de ser favorables el coste de

la construcción puede obligar a limitar la velocidad de proyecto para acoplar el

trazado a un relieve acentuado, sobre todo en zonas aisladas. Pero no se debe

olvidar que, si bien los conductores aceptan fácilmente limitar su velocidad en

los terrenos cuyo relieve sea evidentemente difícil, donde no los sea suelen

adoptar una velocidad excesiva para la visibilidad disponible y las maniobras

necesarias.

 

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